Thursday, May 22, 2014

no sabíamos de después

pero nosotros no sabíamos de después
como la amistad que un día destruiría
las ansias en el parque al lado de las casas ajenas
bien pudo ser la brisa que caía sobre las azoteas
que un día tú y yo no frecuentamos
porque había mucho que hacer en aquel mundo
de todos caídos a las seis de la tarde
y de aguaceros que solían venir detrás de los cantos
y tú tan pelo mojado rozando los ojos cerrados

No comments:

Post a Comment